MARSELLA, Bella metamorfosis

MARSELLA, Bella metamorfosis

Es la capital de la Provenza y el sol de una de las ciudades portuarias más fabulosas de Francia. Nombrada capital cultural europea para el año 2013, Marsella crece y se moderniza, haciendo gala de su brillante combinación de creatividad y su marcado carácter nostálgico. Te invitamos a sumergirte en la bohemia y melancólica Marsella de siempre sumada a la efervescente e innovada villa de hoy.

Multicultural, acogedora, vital y creativa, pero también luminosa gracias a una sol que aquí brilla 300 días al año y, cómo no, vetusta gracias a sus más de 2.600 años de historia (para los foceos Marsella fue uno de los más importantes puertos comerciales del Mediterráneo) y a los vestigios de todas las ciudades que se han ido superponiendo a lo largo de los siglos. Pero la ‘Puerta de Oriente’ de antaño no vive anclada en su pasado. De hecho, desde que en 2008 la ciudad fue seleccionada para convertirse en la Capital Europea de Cultura en 2013 sólo ha conjugado su presente en futuro. Así, la segunda ciudad francesa se ha convertido, como crisol de culturas y orígenes que es, en un laboratorio de mestizaje cultural y artístico, de tendencias y modernidad. Eso sí, vivir los momentos previos de su capitalidad cultural no significa que la nueva Marsella haya perdido un ápice de sus esencias provenzales. Para descubrirlo sólo tienes que poner rumbo al Mercado Oriental de la Rue Longue des Capucins, el pequeño y bullicioso mercado de pescadores en el Vieux Port. En el aire se mezclan aromas a especias, café recién tostado, aceitunas aliñadas, anchoas, hierbas aromáticas y, sobre todo, pescado fresco y agua de mar. ¿Moraleja?: voilà, la Marsella de siempre palpitando bajo la piel de la nueva Marsella.

Marsella 1920
Marsella a principios S. XX

Supernova cultural

Capital de la Provenza, Marsella es una crisálida que, impaciente, quiere demostrar al mundo que tiene mucho que ofrecer. La Asociación Marsella-Provence 2013, el edificio Maison Diamantée, se ha convertido prácticamente en un lugar de culto en Marsella. Transitado a todas horas, este edificio del Puerto Viejo está gestando un programa cultural con más de 400 acontecimientos a lo largo de todo el año que convertirán a Marsella en el epicentro cultural del mundo. Con 60 obras de remodelación y nueva construcción diseñadas por los nombres más prestigiosos de la arquitectura mundial como Rudy Riciotti, Kengo Kuma, Steffano Boheri o Frank Ghery, la nueva Marsella contará con nuevos museos como tan espectaculares como el Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo, en el fuerte de Sant-Jean, y el Centro Regional del Mediterráneo (CRM).

Vista panorámica de Marsella con la Basílica al fondo
Basílica de Notre Dame de la Garde

Nuevo y Viejo

Fusionando tradición con modernidad, Marsella ofrece toda una serie de ineludibles turísticos que son visita obligada. Vislumbra la basílica de Notre Dame de la Garde,  la popular Bonne Mère desde el Vieux Port. Camina a través de La Corniche, línea de costa que recorre toda la ciudad pasando por La Plage dus Catalans y La Plage du Prophete, hasta llegar a barrio pesquero Vallon des Auffes con sus coloridas casas y carcomidos ventanales de madera. Para los amantes de las playas de acantilados salvajes, vale la pena hacer una excursión a Las Calanques. La compañía Icard Maritime ofrece un tour (tres horas por 25 euros) que llega hasta Cassis y para en el Castillo de If, escenario en el que Alejandro Dumas se inspiró para escribir El Conde de Monte Cristo. Se pueden hacer distintos recorridos pero todos ellos parten del muelle del Quai des Belges.   

Castillo de If
Castillo de If

Barrio a barrio

La mejor fórmula para descubrir la Marsella de siempre es bucear en sus barrios. Como Noailles y Belsunce, los barrios árabes de la ciudad, lo más parecido a un viaje sin pasaporte a los bazares de Estambul o a los cuentos de las Mil y una Noches. Precisamente, para pulsar la nueva y la vieja Marsella es más que recomendable embarcarse en Le Grand Tour. Este bus turístico ofrece un circuito de 18 km por los principales barrios marselleses (1h y 30 min de duración; precio: para adultos: billete de 1 día 18€ (el de dos días, 20€); los niños de entre 4 y 11 años, 8€) con una ventaja: puedes apearte en cualquiera de sus 16 paradas para, una vez descubierto el barrio de turno, volver a retomar el circuito.

Basílica de Marsella
La Bonne Mère de la Basílica de Notre Dame de la Garde

Le Panier: chic y bohemio

Hace un lustro que este barrio acoge a innumerables artistas de todo el mundo que, con su creatividad han convertido sus calles en uno de los destinos favoritos de los parisinos los fines de semana. Pero Le Panier no es sólo efervescencia cultural. Adentrarse en su fisonomía supone también disfrutar de las heladerías regentadas por kurdos donde te sirven enormes copas de helado con virutas de naranja como en Le Glacier du Roi. También restaurantes con terrazas, callejuelas con tiendas punteras en las últimas tendencias, graffitis y pintura urbana tapizando sus paredes.

Marsella Entrada del Puerto viejo
Entrada del Puerto viejo
puerto deportivo de marsella
Puerto deportivo de Marsella

De tienda en tienda

La ciudad es un dédalo apasionante de comercios y tiendas, un placer para las compras con carácter. Las calles peatonales ineludibles son la calle Saint-Ferréol, la calle de la Tour -rebautizada como “calle de la moda”- y el Cours d’Estienne d’Orves, con su plaza italiana que permite combinar compras con pausas sibaritas. En las calles circundantes, entre la Opera y la Prefectura, se encuentran tiendas de decoración, comercios tradicionales, joyerías, librerías y tiendas de ropa y complementos. No te pierdas Licorne, la pequeña jabonería artesanal situada en el nº 34 de Cours Julien, el barrio marsellés más cool, en la que, por muy pocos euros, pondrás hacerte con el tradicional savon de Marseille. En las calles Paradis y Grignan se encuentran las marcas de alta gama y los comercios que ofrecen grandes marcas. El Centre Bourse, con sus grandes almacenes atrae a los apasionados de las compras con sus más de 200 tiendas de ropa, que van desde el estilo chic al informal.

Jabón de Marsella
Jabón de Marsella

Mercado visual, Le Friché. 

La Friché es el otro as en la manga de los marselleses para el 2013. Y es que mientras que en Le Panier se encuentra Le Centre de la Vieille Charite que funcionará como futura sede de varias exposiciones en 2013, Le Friché, alejada del centro de la ciudad, es una antigua fábrica de tabaco que desde 1991, se ha convertido en el laboratorio creativo por excelencia. Panorama, una de sus nuevas salas de exposiciones, es la joya de la corona ya que mucho material de esta fábrica artística emigraba a París o Lyon. Ahora tú puedes ser testigo de excepción. Arte urbano a raudales que ha servido también como proyecto social para catapultar una de las zonas más deprimidas de Marsella. En la Friché encontrarás desde instalaciones compuestas por materiales reciclados, a grafitis, performances, música underground, skate y mucho más.

 

La sal del Mediterráneo

Como buena ciudad mediterránea, descubrir las playas de Marsella es uno de los grandes atractivos de esta ciudad sureña que no hay que perderse. La Corniche es la línea de costa que recorre toda la ciudad pasando por La Plage des Catalans- turística pero no masificada- y La Plage du Prophete. La Corniche es un ir y venir de vecinos, urbanitas de París y turistas, el mejor lugar para aprovechar un día de sol mientras en una terraza degustar un pastis, anís muy típico de la región acompañado del tradicional tapenade, un paté generalmente de olivas o de anchoas. El Vallón des Auffes, barrio pesquero con sus coloridas casas, carcomidos ventanales de madera y ordenadas barcas en su bahía, aporta el ingrediente indispensable a la escena para convertirla en una auténtica imagen sacada de los cuadros de Renoir o Cézanne. Para los amantes de las playas de acantilados salvajes y aguas turquesas Las Calanques es visita obligada. Fiordos milenarios de piedras calizas a los que sólo puede llegarse a pie o en barco –salidas des del muelle Quai des Belges- son los protagonistas de este bravo paraje. 

Faro de Marsella

 

GUÍA PRÁCTICA

 

Cómo llegar

La compañía Vueling conecta las principales ciudades españolas con el Aéroport Marseille-Provence: Barcelona desde 34,99€, A Coruña desde 115€, Madrid desde 79€… El aeropuerto está conectado al centro de la ciudad por autobuses de la Régie des Transports de Marseille la compañía de transportes públicos de Marsella. La carrera en taxi desde el aeropuerto cuesta unos 60€. Otra opción para llegar a la ciudad es el barco. La terminal de ferry de Marsella se encuentra a 250 m al sur de place de la Joliette.

Dormir

Hotel Au Vienux Panier. Sus 6 habitaciones, decoradas por artistas de moda como Mourad Messoubeur o Mathias Olmeta, cambian de diseño según la época del año. Un alojamiento insólito donde el arte efímero es el reclamo y que puede descubrirse desde 90€ (desayuno incluido) en la habitación Land of the Moon de Eugénie Bergeon o hasta los 190€ de la suite Fusion de Philppe Baudelocque.

Le Petit Jardin. Este petit y très jolie hotel cuenta con dos tipos de habitaciones, ‘Asia’ o ‘África’, ambas a un precio de 90€ (para dos personas y con petit déjeuner incluido). De acogedora madera y cálidos colores, sus patios traseros y mesas con dosel lo convierten en un alojamiento único en el corazón de Marsella.

 

Comer

L’Epuisette. Con Guillaume Sourrieu, su chef, como director de orquesta este es el mejor restaurante donde degustar un delicioso rape fresco mientras se disfrutas de las vistas de las islas del Frioul. Con una estrella en la guía estrella Michelin sus tres menús degustación van de los 70€ a los 125€.

Le Miramar. La bullabesa es el plato característico de Marsella y la degustación más exquisita de este restaurante -59€ por persona- situado en el puerto.

 

Cómo moverse

La mejor forma (y la más económica) para descubrir Marsella es hacerse con una City Pass Marsella. Válida para 24 o 48 horas –con un precio de 22€  y 29€, respectivamente,  este pase permite el uso gratuito del transporte público en los autobuses, tranvías y las dos líneas urbanas de metro. También la entrada libre a 15 museos y monumentos locales. Si te apasiona descubrir una ciudad sobre dos ruedas estás de enhorabuena: Marsella cuenta con más de 100 estaciones de bicicletas por toda la ciudad con un interesante plus: el uso de la bici -se necesita una tarjeta de crédito para registrarse- es gratis los primeros 30 minutos.

 

No olvides

Si quieres volver a casa convertida en una experta en la bullabesa, la especialidad gastronómica marsellesa, enrólate en el curso que ofrecen la Oficina de Turismo de la ciudad y el chef Christian Buffa, del restaurante le Miramar. El precio es de 120€ por persona, lo que incluye una visita al mercado para conocer las materias primas, la elaboración del plato y su degustación. Las reservas se realizan en la web de la oficina de turismo (4 La Canebière).

Marsella

Más info: www.marseille-tourisme.com

 

by Anna Tomàs

Créditos: Publicado en  www.hola.com/viajes
Imágenes de: Pixabay 

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