Bodas únicas y muy gamberras que han seducido a Pelayo Díaz y Sergio Ramos

Bodas únicas y muy gamberras que han seducido a Pelayo Díaz y Sergio Ramos

Capaces de organizar una boda en un circo, eventos internacionales, traer al novio en helicóptero o contratar al grupo Europe, La Puta Suegra fue creada en Barcelona por Josep Plana y Marta Gilabert.

Nada es imposible. Si en tu boda quieres recibir a los asistentes volando, bajando de un helicóptero, en medio de un circo o en el mismísimo plató de Operación Triunfo, no pienses que es un sueño, ni tan siquiera si solo tienes tres semanas para organizar tu enlace ante un centenar de invitados. Olvídate también de controlar al dedillo el programa de tu ceremonia y déjate sorprender. Y, sí, si quieres máxima privacidad, aunque haya que recurrir a instalar inhibidores para evitar a paparazzi, solo tienes que pedirlo. 

La Puta Suegra, empresa con tan solo 5 años de vida y especialista en eventos y ceremonias Wow, se ha convertido en los últimos meses en todo un referente en la organización de bodas. Únicamente aceptan encargarse de unas veinte al año, y entre su lista de clientes figuran Sergio Ramos y Pilar Rubio, enlace al que acudieron incluso los Beckham; el influencer y diseñador de moda Pelayo Díaz con Andy McDougall, relaciones públicas de marcas de lujo y vintage; y Kimbal Musk, el hermano de Elon Musk, cofundador de PayPal y Tesla Motors y de SpaceX, la compañía que la NASA eligió para su el primer vuelo comercial a la Estación Espacial Internacional.

Adriana Balcells y Carlos Mester
Para Adriana Balcells y Carlos Mester ambientaron la boda en un circo (Joy Zamora)

Josep Plana y Marta Gilabert son los socios fundadores de esta empresa que huye de todo protocolo y que lo que quiere ofrecer a sus clientes es una experiencia única, una fiesta donde la emotividad se vea igualada por la diversión propia de un auténtico sarao que deje boquiabiertos a todos los asistentes.

No hace falta que seas una celebrity o una eminencia en algún sector. Plana y Gilabert se adaptan a distintos presupuestos y no se llevan ninguna comisión por parte de ningún proveedor. Han organizado también bodas en un huerto o en un caserío, eso sí, rompiendo con todo estereotipo clásico.

Son muchos los que quieren hacer cosas distintas, pero pocos lo consiguen. El equipo de La Puta Suegra, con una docena de empleados en Barcelona y una oficina unipersonal en Nueva York, donde su naming es Bad Boys, descoloca a cualquier experto en márqueting o emprendedor. Ellos mismos se hicieron su página web en un par de días y están disponibles las 24 horas incluso durante el fin de semana. Ahí su éxito. Les puede tanto cualquier reto, que no dudan en entregarse como si fueran ellos los que dicen ¡Sí quiero!

Adolfo de Prados y Guille Gallagher
Adolfo de Prados y Guille Gallagher en el escenario en un momento de su fiesta (People Producción)

“Lo único que les pedimos a nuestros clientes es que no quieran quedarse a medias y que confíen en nosotros. Piensa que hace solo seis años las bodas seguían siendo en su mayoría muy cursis, todo corazones, cajas de madera, invitaciones en blanco, crema o azul claro, bouquets de rosas blancas… Nos dimos cuenta de que había un nicho de mercado de parejas que querían algo más, una fiesta bien gamberra y en la que incluso ellos mismos, además de ver sus sueños cumplidos, pudieran atreverse a ser parte de la incógnita del evento”, explica Plana.

Es imposible no preguntarse cómo se logra eso, y más cuando organizan fiestas en tiempos récord. “La confianza es la clave de la empresa. Desde el minuto uno que conocemos a una pareja o a quien desea organizar un evento exclusivo, somos 100% nosotros, con nuestra ilusión, nuestra transparencia y honestidad”, expone Gilabert.

Nerea & Rulo y la Contrabanda Grupo de Música by Inma Fiuza
Nerea y Rulo contaron en su boda con el grupo musical La Contrabanda

¿Pero quien confía en una empresa con ese nombre?

“El nombre viene del cactus asiento de suegra, ese cactus mexicano que es una bola. Esa fue la idea inicial. Después, como los dos conocemos a gente de márquetin y comunicación, lo sondeamos y nos dijeron que teníamos un 50% de posibilidades de triunfar o de fracasar en tres meses. ¿Argumentos a favor? Que era un nombre que pegaría muy rápido y que todo el mundo recordaría. Nos la jugamos, pero es que justo lo que teníamos claro era impactar y atraer a un público que quiere hacer cosas diferentes, rompedoras de verdad, divertidas y, sobre todo, muy personalizadas”.

Y Plana añade: “Nosotros no lo vemos como un insulto, y los clientes tampoco. Entran por la puerta de nuestra oficina y nos dicen ‘yo soy la puta suegra’. Se han apropiado de la marca, la quieren para ellos. Al inicio, nos cerró las puertas en muchos sitios. Un jefe de un cáterin nos llego a decir que con este nombre nunca trabajaría con nosotros, pero, en cambio, otros proveedores lo vieron como algo muy positivo, que hacía falta, y nos ayudaron mucho”.

Josep Plana y Marta Gilabert se conocieron durante una edición del Festival Sónar, que organizaba la Fundació Sorigué, con Plana como Director de Comunicación. Les pidieron a él y a su equipo que se ocuparan del cáterin y Josep llamó a una amiga suya fotógrafa preguntando por los organizadores del que ella contrató para la inauguración de su estudio. “Me dijo el nombre de la empresa, pero cuando llamé pedí exactamente por la persona que ese día se había ocupado de todo. Les dije que si no era con ella, buscaba otro proveedor. Así di con Marta. Empezamos a colaborar en otros eventos y un día nos pusimos a hacer balance de nuestros trabajos”. Con experiencia en firmas y eventos de lujo, además de contar con la organización de cáterins para más de mil bodas, Marta es prácticamente una gemela de Josep.

Ingrid & Olivier
Ingrid & Olivier

¿Pero hasta que punto uno se puede sentir seguro de lo que hace La Puta Suegra?

Ambos transmiten la misma entrega, simpatía, confianza, tenacidad y ganas de superarse cada día. Su primer evento fue para perfumes Puig y luego les contrataron para otro con David Bustamante. Aunque lanzaron su marca y compañía en esa línea, pronto les encargaron la organización de bodas. “Recibimos un mail de una pareja que nos pedían fotos y referencias y no teníamos portfolio ni nada. Les había gustado nuestra web y nos pedían más información, de modo que quedamos para vernos y explicarles como funcionábamos. Fuimos a comer con ellos y, de repente, les dijimos que sería nuestra primera boda y que tenían que confiar en nosotros”, explican. 

Marta Gilabert i Josep Plana I La Puta Suegra
Marta Gilabert y Josep Plana

“Fue un enlace en Andorra, para cuatrocientas personas y la montamos solo los dos. A partir de esa ya vinieron otras bodas, pero seguimos con un equipo reducido que, en cada ocasión, ampliamos con actores, estilistas, floristas, chefs… y todo lo que sueñen nuestros clientes”, cuenta Plana. En esa boda nevó, y todo lo tenían planeado en el exterior, en una carpa. Sin embargo, ellos ya tenían un plan B, C y D, así que todo fue solucionado inmediatamente y la fiesta estuvo al mismo nivel que si en vez de recibir a los invitados con paraguas lo hubiesen hecho con parasoles. Es más, en otra boda hubo un tornado que se llevó los hierros de la carpa, toda la decoración, justo el día antes del evento… “Esa noche no dormimos, volvimos a Barcelona, todos los proveedores se movilizaron y al día siguiente, para la boda, todo estaba de nuevo perfecto”, confiesa orgullosa Gilabert.

“Nuestros clientes nos dejan hacer lo que queramos. Les pedimos total confianza y nos la dan, creo, porque siempre estamos allí para ellos. Si se trata de una persona famosa que tiene poco tiempo y nos llama diciendo ‘podéis venir al aeropuerto de París que tendremos una reunión de media hora’, lo hacemos”. Adriana Balcells y su marido, Carlos Mester, se casaron en la más pura intimidad en la barrera de coral frente a la costa de Queensland, en el noreste de Australia, pero también querían celebrarlo con sus más allegados. En el avión de vuelta a Barcelona Adriana mandó un mail a La Puta Suegra, de los que había oído hablar por amigos y del eco del que se hacía en las redes sociales, pidiendo si era posible montar una boda en tres semanas y en pleno mes de febrero. 

Deco La Puta Suegra Photo by Joy Zamora
Decoración La Puta Suegra (Joy Zamora)

“Desde que les conocimos nos enamoramos de ellos, de su entrega, de su savoir-faire. Nos veíamos cada dos días y como tienen tanta inteligencia emocional dieron en el clavo en todo”. Su boda, la llamada boda Circo que recientemente se publicó en Vogue, se hizo en una finca familiar, una antigua escudería de caballos. “Son unos profesionales sin parangón, te leen, te miman y tratan a todo su equipo como a ti, son únicos”, remarca Adriana, fundadora de la empresa de calzado MAS34.

“Siempre están y se dejan la piel en todo lo que organizan. Al final se convierten en amigos, y siempre que vienen a Valencia les vemos”, cuenta Adolfo de Prados, cuya boda con Guille Gallagher empezó con una noche de luna llena en África. “Allí fue la pedida pero luego pensamos que también queríamos organizar un fiestón. Uno de nuestros recuerdos más preciados de ese viaje era el vuelo en helicóptero por encima del delta del Okavango. De ello, Josep y Marta sacaron la idea de hacernos llevar, o mejor dicho aterrizar, en nuestra boda en un helicóptero. No te agobias nunca porque ellos siempre están tranquilos. ¡Incluso mi suegra es su mayor fan!”, añade. “Era octubre cuando se dedicaron a encontrar el mejor emplazamiento y no paraba de diluviar. Marta se dedicó a patearse media provincia en Valencia para ello. Ese grado de implicación lo dice todo”, recuerda Guille.

La Dichosa Pelayo Díaz con Andy McDougall
Pelayo Díaz con Andy McDougall aterrizaron en su boda en helicóptero (La Dichosa)

¿Y cómo se da todavía más rienda suelta a tanta creatividad?

Nacidos para ser diferentes y rebeldes, encaran todo nuevo proyecto como si se tratase de un lienzo en blanco, con muchísima ilusión y con esa profesionalidad que otorga el ser curioso. Ejemplo de ello es también la boda de la diseñadora de moda Maria Roch. Al conocerla a ella y a su futuro marido, vieron que él, Pep, tenía en una estantería una figurita de Mr Bean. ¿Quién dio la bienvenida a los asistentes en su ceremonia? Un actor disfrazado del popular cómico británico y con sus tics y tono de voz. “Nunca he ido a una boda parecida. Es que no era una boda, era una fiesta, ¡un fiestón! ¡Fue alucinante!”, explica Carola Alexandre, diseñadora de moda en Ivori y amiga de la novia.

Ahora están abriendo nuevas divisiones del negocio, en decoración y viajes sumamente personalizados y exclusivos. Pero aún hay más. Han creado el proyecto Bésame Mucho, basado en la ONG americana Wish Upon a Wedding. Esta nueva acción surge de la voluntad sin ánimo de lucro de organizar bodas a parejas que se enfrentan a enfermedades graves sin esperanza de vida.

La Dichosa
La Dichosa

“Son personas que se encuentran en un momento muy triste y queremos ofrecerles ilusión y alegría”, expone Gilabert.

Si lo que quieres es una fiesta en su máxima expresión, La Puta Suegra es la brújula y el timón. Ellos mismos tienen sus propios sueños: “Nos fliparía organizar un evento para Will Smith o para los Obama”, concluye Plana. Los sueños están para cumplirlos.

 by Anna Tomàs

Créditos: Publicado en  La Vanguardia
Imágenes cedidas por  La Puta Suegra

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